Y me juré no enamorarme más “Rayuela”,
no buscar más una delgada cintura en el Pont des Arts. No sentir más la tensión
de labios mordidos, de desasosiego, de tener que imaginarme muerto para ver
continuar su vida como si nada…
Y heme aquí, imaginándome muerto para
ver continuar tu vida como si nada.
Y heme aquí buscando tu delgada cintura, tratando de
explicarme qué anduvo mal cuando todo
tenía que andar bien, cuando todo parecía haber fluido.
Pidiéndole el gran favor al tiempo de
que vuelva un poco atrás. Solo un poco (qué cuesta tan poco). Un poco que me
lleve a cuando no existías a cuando ignoraba tus mensajes, a cuando no
respondía a tus miradas, a cuando la asimetría era mucho para vos y nada para mí.
Y luego vinieron tus preguntas que “yo podía no
contestar” pero que contestaba.
Y luego tu espera de “algo juntos”.
Y mi mirada quedó atrapada en tu mirada, y el parque fue beso y tensión de labios mordidos y desasosiego
Y luego tu espera de “algo juntos”.
Y mi mirada quedó atrapada en tu mirada, y el parque fue beso y tensión de labios mordidos y desasosiego
Y luego, tu silencio.
Tu inexplicable silencio, tu silencio
asimétrico, tu “muchas gracias, todo fue muy lindo, pero…”
Esta asimetría me pesa mucho. Quizás a vos nada.