domingo, 27 de diciembre de 2020

Los apropiadores del discurso

 

Comparto este contrapunto, porque creo que en no pocas cosas, me explica.

A un paciente, con quien las consultas, a lo largo de los años se fueron enriqueciendo por eso mismo, por los años, como lo hacen los vinos buenos y por la inteligencia y el respeto, mandé hace poco un artículo de Gonzalo Garcés, un periodista de La Nación, que me parecía, un resumen de las tantas cosas que pienso:

¿Por qué la oposición tiene tantos complejos con los derechos humanos? Gonzalo Garcés - La Nación

https://www.lanacion.com.ar/opinion/por-que-la-oposicion-tiene-tantos-complejos-con-los-derechos-humanosopinionpresencia-ausencia-distancias-nid2543585

Se tomó un tiempo y me respondió lo siguiente:

Estimado Dr. García: 

Dos cosas. La primera es hacerle llegar mis felicitaciones por su cumplemédico. 40 años es mucho y sobre todo nos deja mucho. Por eso un fuerte abrazo.

La otra. Le respondo por este medio (que me resulta más cómodo para escribir), la nota de La Nación que me mandó a mi WhatsApp. Responder es una manera de decir, porque si algo no quiero es entrar en una polémica que no es tal. El señor que escribe la nota, como todos los medios hegemónicos que responden al verdadero poder, hace una verdadera ensalada cuyo componente central es la mentira y la confusión. Pero, desde mi posición (yo no soy independiente ni neutral, aunque comparado con La Nación soy mil veces más objetivo), el gorilismo que allí se expresa olvida (oculta) que entre el 70 y el 80% de los desaparecidos, presos y exiliados, fueron peronistas. Aclaro que yo no lo soy (pertenezco a la izquierda setentista), pero, por suerte, tampoco soy gorila. El peronismo tiene todo el derecho de ser el protagonista principal en la lucha por los derechos humanos.

Sólo una cosa más: las policías de todas las provincias son bandas mafiosas y habitualmente autónomas. Los gobiernos no pueden, y a veces no quieren, enfrentarlas y desarticular esas mafias. Por eso pasan las cosas que se relatan en la nota. No obstante, el peronismo (y dejo aparte a López Rega y similares) no suscribe la doctrina Chocobar, que enunció Macri. En cambio, esta oposición y los medios que publican notas como la que me envió, defienden y ensalzan esa doctrina que le pide a la policía que mate por la espalda primero y después pregunte.     

Ud. es un tipo inteligente, muy inteligente y valioso. Y es una picardía. Si yo tuviera 10 años menos me hubiese impuesto la tarea de afeitarle los muy poquitos pelos de gorila que le quedan. Dicho esto con todo afecto, porque Ud. sabe que lo estimo y respeto. Ninguno de los dos somos hipócritas. Eso sí, Ud. es un poco más calentón que yo, cosa que muestra en algunos relatos con los que me regocijo.

Le deseo muy felices fiestas (se lo dice un ateo que las padece) y lo mejor para el próximo año.

Fernando Núñez.

P.D.: voy a iniciar la lectura de un libro muy recomendado, Los pacientes del doctor García, de Almudena Grandes, una autora española que me gusta mucho. Quien le dice a lo mejor lo descubro en la España de los años de la guerra civil. Déjeme que no dude de que bando estaría Ud. 

Y mi respuesta, tampoco demoró:

Amigo:

Imaginará que me gusta mucho debatir; algunos confunden mi debate, mis argumentaciones, con la mera acción de provocar. Nada más lejos. Es que soy yo el que se siente permanentemente provocado por la realidad y sus "editores" sesgados, entonces respondo enérgicamente. 

Me regalaron el libro de Almudena Grandes, no sé si tendré tiempo para leerlo: quiero vivir no más de 7 años más y en ese corto lapso todavía quiero ver algunos pacientes, mejorar la atención en el Hospital Italiano, releer varios libros, continuar releyendo y estudiando Ulises y Rayuela y leer unos pocos libros más que me debo.

Para debatir hay que argumentar y para argumentar hay que escribir (a las palabras se las lleva el viento); no queda otra que leer, así que, sigamos debatiendo y aguánteme.

Valga, como epígrafe, esta reflexión de Raúl Alfonsín sobre el populismo:

https://www.youtube.com/watch?v=vpBX9RLocW0

Estimado Fernando:

Paso a responderle, con argumentos, o con preguntas o con reflexiones, unos cuantos puntos que usted me señala: 


1.       “El peronismo tiene todo el derecho de ser el protagonista principal en la lucha por los derechos humanos.”

¿Por qué el peronismo tiene todo el derecho a ser el protagonista principal en la lucha por los derechos humanos? ¿Basándonos en qué? ¿Qué es ser el protagonista principal? ¿Le da más derechos que a los demás?


2.       “…el gorilismo que allí se expresa olvida (oculta) que entre el 70 y el 80% de los desaparecidos, presos y exiliados, fueron peronistas.”

Probablemente haya un porcentaje no despreciable de desaparecidos no peronistas. También un porcentaje no despreciable de los desaparecedores, los que iniciaron, inauguraron con pompa y circunstancia el terrorismo de estado en la Argentina eran peronistas.

Ese peronismo que según usted “tiene todo el derecho” suscribió la ley de autoamnistía (22.924) que luego derogó Alfonsín.

Ese peronismo que según usted “tiene todo el derecho” firmó en 1975 cuatro decretos de aniquilamiento del accionar subversivo. Uno firmado por María Estela Martínez de Perón que daba inicio al Operativo Independencia;  los otros tres, firmados por Ítalo Argentino Luder, Presidente Provisional del Senado.

 

3.       “El señor que escribe la nota, como todos los medios hegemónicos que responden al verdadero poder, hace una verdadera ensalada cuyo componente central es la mentira y la confusión.”

Por favor, le pido que me señale y argumente en qué miente y por qué miente, el señor que escribe la nota (Gonzalo Garcés).

El peronismo ganó el relato de “representar al pueblo”: el pueblo somos todos incluido un gran porcentaje no peronista y otros que, como yo, nos hicimos profunda y orgullosamente Gorilas. 

Yo, no nací Gorila Fernando: en 1973, no voté a Perón porque me faltaban unos días para poder votar; voté a Pilo Bordón, voté a Néstor Kirchner y también voté a Cristina Fernández. Voté a Alfonsín en 1983, voté al Partido Intransigente, soy ateo, estoy a favor de la legalización del aborto, apoyo la intervención fuerte del Estado en la economía (pero como en los países nórdicos, no para robar), soy republicano y laico, estoy orgulloso de serlo.

Siempre definí a un Gorila como a alguien que jamás podría reconocer nada, nada bueno del peronismo. Ahora, soy, como le digo, orgullosamente Gorila, no tengo, como usted dice “unos pocos pelos de Gorila” cada día me crecen más y cada día me crecen más fuertes y convencidos. Para mí, el peronismo, ese movimiento ameboide de mil cabezas fue, es y será la peor lacra que le pudo “pasar” a la Argentina, y entrecomillo “pasar” porque a los que las cosas les “pasan”, se las merecen.

Néstor Kirchner en una semana ordenó bajar el cuadro de Videla en el Colegio Militar y luego, en el edificio de la ESMA, pidió "perdón en nombre del Estado por haber callado durante 20 años de democracia". Omitió que el Estado no solo no había callado sino que cuando los militares tenían todavía gran poder de fuego, formó una comisión de desaparecidos, los contó, relató los hechos, los sentó en un tribunal, los juzgó (con la ley en la mano), los condenó y dijo Nunca Más.

Tanto la bajada del cuadro como la perorata de la ESMA fueron bravuconadas de un delincuente que en las épocas del fuego duro, se refugiaba en la comodidad burguesa de Río Gallegos ejecutando hipotecas (actualizadas por la “circular 1050)  a los pobres “chilotes” (gentilicio peyorativo del sufrido chileno, mano de obra barata en el sur que viene de generalizar el gentilicio del natural de la región de Chiloé):

https://www.lanacion.com.ar/politica/una-fortuna-que-crecio-gracias-a-la-celebre-circular-1050-nid1651009/

Dicho en pocas palabras: se adueñaron, confiscaron el discurso de los derechos humanos.

El peronismo había prometido en 1983 que, de ganar, iba a respetar a rajatabla la autoamnistía dictada por los militares poco antes de irse. Coherentes con esa decisión, resolvieron no formar parte de la Conadep, que en el decreto de su creación contemplaba la integración de representantes legislativos de las bancadas mayoritarias y sólo estuvieron los radicales.

La semana pasada retiraron del CCK una frase de Borges: “Nadie es la patria, pero todos lo somos”. ¿Con qué derecho?

https://www.clarin.com/cultura/-nadie-patria-retiraron-frase-jorge-luis-borges-cck_0_47QRMrFbv.html

Fíjese sin ir más lejos, qué prepotencia la del peronismo de cambiar nombres de calles, ponerle al CCK el nombre de alguien contemporáneo y altamente cuestionado (puesto que al menos un 40 por ciento de los argentinos los detestamos profundamente): una verdadera provocación, innecesaria por otra parte. Imponer esos nombres, en mí y en mis congéneres gorilas generan cada día más anticuerpos, verdaderos shampués vigorizantes de mi pelaje de gorila. 

4.       “(y dejo aparte a López Rega y similares)”

Lamentablemente hubo demasiados “similares” en el peronismo: empezando por Menem, por toda la cúpula sindical corrupta hasta el tuétano y atornillada a los tronos de los sindicatos para robar, para enriquecerse eterna y obscenamente, sin que nadie los toque: ¿Puede usted entender algo más provocador que el hecho de que Alberto Fernández elogie a los Moyano y a Gildo Insfrán? La cantidad de ladrones manifiestos, enriquecidos a expensas del Estado con sobrefacturaciones y obras que jamás se hicieron y lavando dinero en los hoteles de los Kirchner, estimado Fernando, son hechos probados, probadísimos: Lázaro Báez, Cristóbal López, los secretarios de los K, De Vido, Boudou (“preso político”), Rudy Ulloa, Ricardo Jaime, Schiavi, Milani, un jardinero Ricardo Barreiro, millonario, las inmundicias del Irangate, la causa de los cuadernos y muchas otras más.

Estimado, no sé si sabe que soy riogalleguense y que compartí unos trece años de mi vida con NCK; Río Gallegos era un pueblo y nos conocíamos todos: la trayectoria de los K me es muy familiar y como usted sabrá, en los pueblos, el pueblo sabe todo. Entiendo, “ser riogalleguense” no me da autoridad para creerme dueño de la verdad, sería una falacia ad hominem, una de las tantas falacias que tanto les combato a los pseudo-progresistas, pero créame que las barbaridades que hizo esa caterva de psicóticos enriqueciéndose en forma obscena y ostentosa, las saben todos, son vox populi.

Gran parte de las “bandas policiales” que usted menciona fueron creadas por los capitostes peronistas. Todos los feudos del norte argentino son creaciones del peronismo, empezando por Gildo y todos esos caciques corruptos e impresentables. Todas provincias visceralmente atrasadas, con una inequidad y con unas cifras de pobreza y mortalidad subsaharianas, pero con caciques que tienen aviones particulares, que hacen “bodas reales” en palacetes faulknerianos en medio de la miseria: eso no es solamente Blaquier amigo Fernando, detrás de eso hay mucho, mucho, “peronismo”.

¿Vio usted algún debate de las “honorables” cámaras? Dan vergüenza (en el mejor de los casos; a mí me soliviantan de una manera rayana en la violencia irracional) ¿Vio la calidad de esa gente?

             5. Quien le dice a lo mejor lo descubro en la España de los años de la guerra civil. Déjeme que no dude de que bando estaría Ud.  

Naturalmente estaría del lado del gallo rojo. Aunque también cometió atrocidades y de haber cantado el gallo rojo habría cometido muchas otras atrocidades más; a las monjas les estallaban los oídos con las perlas de los rosarios; convendrá que eso no es el mejor disenso republicano. 

La “izquierda” argentina tuvo espectros que van desde el colaboracionista y entregador Partido Comunista Argentino, hasta el bruto de Cepernic de mis pagos, El Tío de San Andrés de Giles (otro ignorantón que un día el peronismo nos sentó en el sillón de Rivadavia), Bidegaín y Jorge Abelardo Ramos, que terminó siendo embajador de Menem en Méjico, Hebe de Bonafini, Milagro Salas, los Schoklender: “La izquierda argentina” otro engendro, otra hydra de mil cabezas teñida de sangre, de violencia y de impunidad. Una gran falacia de Nirvana: la creación de un ideal, la apropiación de ese ideal y en consecuencia: la “legitimidad” de atacar cualquier idea contraria: ante cualquier cosa que uno critique de los K, o de Fernández o de cualquiera, inmediatamente es puesto en la vereda de enfrente.

Estimado: los “M” los Macris fueron unos inútiles; no estoy de su lado pero así todo, considero que de los dos males, es el menor; a ellos se los saca en dos elecciones: al peronismo no lo sacamos más y el país está cada vez peor, cada vez más degradado en su cultura, en su educación, en su moral, en su capacidad de trabajo. El “argentino medio” de hoy, no tiene la capacidad, y menos la voluntad, para atender un quiosco.

La izquierda peronista nace de niños bien, católicos, que jugaron a la liberación creyéndose que con ir a las villas se iban a ganar al pueblo. Ahí descubrieron a los pobres, luego fueron violentos, utilizaron un lenguaje y una actitud más militar que los militares mismos que ellos combatieron; el “juicio” a Aramburu, si no fuera por lo trágico que fue, fue una payasada militarista autoritaria y en las antípodas del derecho (¡no me ponga del lado de la Libertadora por decir esto por favor!), el operativo retorno, una masacre conducida por hipócritas que luego se asociaron a sus secuestrados y que no mostraron un pelo.

En los años 70 había 4% de pobreza; hoy estamos en 50 y la gran mayoría de esos años tuvimos gobiernos peronistas.

El peronismo no tiene nada de ético: el camporismo de hoy es pseudo ética tramposa, de la cabeza a los pies.

Finalmente: le adjunto un apartado de Juan José Sáer en su ensayo “Buenos Aires, el río sin orillas” sobre Perón y los Montoneros. Suscribo fervientemente todos y cada uno de los renglones de esas 21 páginas que le pido se tome el trabajo de leer. Y sigamos debatiendo. 

Un abrazo.